
Eso es lo que creo que acabaría pensando viviendo en cierta urbanización de las afueras de Valladolid en la que estoy haciendo una obra de reforma. Es todo como un anuncio de Ferrero Rocher. Niños rubísimos y felices que vuelven del colegio en uniforme, sus madres rubísimas y felices esperando a la puerta del adosado rubísismo y feliz; perros estupendos, de pedigrí, claro, que se te acercan amigablemente. Coches limpísimos a la puerta de los adosados, una buena parte de ellos descapotables, criadas sudamericanas (felices pero no rubísimas), cesped cuidado, un club social... como un anuncio de Ferrero Rocher, vaya, con sus matrimonios del Opus Dei, sus niños con aspecto de infante borbón, sus amigos que vienen de visita por sorpresa... AAAAAAAAAAAAARHGHHGLGLGLGL!!!!
6 comentarios
apple -
malasmith -
Son -
el rey del glam -
pocreta -
milibelula -
Yo pensé q eso en valladolid no existía...que grima!!